Los vídeos musicales, con los que trabajo y que tanto me gusta colgar aquí, casi nunca los encuentras, si los buscas en inglés, como videoclips, sino como music videos o, aún más frecuentemente, como promo video.
Lo de videoclip lo hemos adoptado aquí con alegría -¡viva la alegría!-, pero claro, en su idioma original, esa palabra no designa en concreto a los vídeos musicales, ni mucho menos a los vídeos musicales oficiales, los que los artistas o las compañías -según los casos- emplean como promoción de sus canciones, de sus sencillos y álbumes.

Entre todos esos vídeos promocionales, uno encuentra aquellos que son lujosos, deslumbrantemente caros, tecnicamente brillantes y, no pocas veces, argumentalmente alejados de la canción. Luego están los que, con muchos menos medios pero con ideas que valen mucho más, y una destreza técnica en ocasiones aún mayor, acompañan la música con imágenes que, tengan o no que ver con el argumento, hacen al producto más atractivo, más vendible.
Luego hay también un inmenso conjunto disjunto de vídeos nefastos, pobres y limitados, aburridos... en los que no merece la pena detenerse más.

Aparte, hay vídeos especiales, que se salen de cualquiera de las categorías señaladas y, posiblemente, de muchas otras que he pasado por alto antes.
Se trata de productos difícilmente vendibles, casi improgramables en televisión, destinados a no-promocionar comercialmente la música a la que sirven de soporte visual. Y, sin embargo, en ocasiones, enamoran; pequeñas piezas, sutiles, en las que tan escasa es la carga de promo como sobreabundante la de sentimiento -¡viva el sentimiento!-, y tan apropiada la imagen, el ritmo, la factura, a lo que suena, algoperfecto y exacto, el resultado conjunto, absolutamente impregnado de autoría y quese vuelve indisoluble de la canción que suena. Mientras, uno lamenta no poder poner ese vídeo a todas horas en la tele.
Afortunadamente, en esos caso, o para esos casos, uno cuenta conYouTube -a pesar de la mala calidad de imagen, en esta ocasión-, con un blog y ganas tremebundas de embeber.

Ahora, vayamos unos años atrás en el tiempo...

This Is Just A Modern Rock Song (promovideo):

Stuart tiene una cámara (y muchas ideas, y muchas ganas)