O Sobre Stockhausen (bis).

***

Stockhausen, el genio -la cabra- ha muerto.
Hace poco más de un mes.
Su cadaver se congeló hace tiempo, pero alguna de las últimas ondas sonoras que exhaló aún continúan calientes.

***

Voy a hablar ahorade mi vida nueva(hablar de mi vida aquí: ¡excepción! ¡excepción!):

Estos días me encuentro sentado delante de mi sintetizador nuevo; acaricio el teclado, lo aporreo, investigo y cacharreo; entiendo tan poco de su funcionamiento como de armonía en general. Filtro el sonido de mi caja de ritmos nueva a través del multiefectos incorporado a mi tarjeta de sonido nueva. Y no es una cuestión de gasto. Sino una cuestión de ahorro.

Me ahorro sueños vanos, y tiempo empleado en cualquier otra cosa -salvo, aparte,en escribir mentiras-; y veo el destino claro como un circulo negro y rojo al otro lado de una pecera.

Me aferro al sueño más firme, el que sí o sí se hará realidad.
Aquí estoy yo, dispuesto, preparado, destinado a cambiar la historia de la música.

***

Jé.