Muy -en extremo- contemporáneas:
Todos esos a los que, hoy, se nos ha roto irremisiblemente el iPod.
Y nos hemos convertido en los personajes hastiados de cualquier película manifiestamente Dogma 95.
En otro tiempo el hombre fue despojado de sus atributos. Y hoy, de lo poco que le quedaba: la música.
¡Merengado nos ha!
***
En fin...
R.I.P.od.

Escribe un comentario
Los comentarios están cerrados