¿Y si hubiese que elegir un segundo hombre del mes? Pues sería este, claro:
Y el nombre que él daría al mes... podría ser también el de la hetorodoxia.
Distinta a la de Battiato , pero que, de la misma manera, llevarí implícita y asimismo añadida cierta calidad espiritual, calidez musical; algo tan humano como el sonido del sintetizador -que es, lógicamente, un instrumento con memoria, tan material como el golpe de la batería, latir de la percusión.
Cosas que, en fin, tienen la cualidad de hacer, a poco que se lo propongan, al mundo callar...
...a la lágrima no disimular su estado natural, que es el de, siempre, bordear la explosión; evadiéndose, incluso, de las servidumbres ultracongelantes de Diciembre.
Esto da calor, ¿no?

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