Quiero decir: el centro es un concepto relativo.
Donde yo trabajo, y con una hora para comer, el centro debe quedar, como lejos, en la Glorieta de Quevedo.
O más cerca, y más feo, en la zona de Nuevos Ministerios.
¡Qué horror de sitio! Donde estuve trabajando durante un año.
***
Pero ese inframundo de arañacielos y corbatas debe de ser el centro en el sentido de que, en el centro, es donde pasan cosas ¿no?
Y a mi me han pasado hoy -que he decidido bajar hasta allí- tantas que no me ha dado tiempo a organizarme para escribir sobre ellas.
Por eso tomo ahora la última anárquica nota, que trata sobre el centro como concepto.
***
Y la publico como (este) post.

Pero cuente más por dios!
Creo que ya he empezado a contar más...
;-)