De novelas que no escribiré.
Por ejemplo:

El egotista.

Las aleaciones impensables.

Semi.

A horcajadas sobre el gaseoducto motorizado de mis nervios y recuerdos.

La puerta del alma abierta. (Este tendría que escribirlo a medias, porque los derechos imaginarios sobre el título los comparto con mi amigo Miguel.)

No puedo seguir.

Seguiré. [Este y el anterior serían los dos tomos de una autobiografía necesariamente ajena.]

El lobo este parió.

Y así...